TU VOZ: MI INFARTO
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Todo comienza por un punto.
... porque el lugar de una cosa ya no era más que un punto en su movimiento, así como el reposo de una cosa sólo era su movimiento indefinidamente reducido...
(M.Foucault, "Des Espaces Autres", París, marzo del 67)
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FLASH-BACK DE UN MARTES
No quiero ni respirarte. Eso menos que nada.
Me sorprendo escudriñando la oscuridad, practicando la holografía y la holofonía, redibujando tu silueta entre una farola, un semáforo, un álamo y un paso de cebra.
Eternizo el abrazo y me oculto en tu cuello. No llego a tus mejillas ni de puntillas: la excusa perfecta para agazaparme en ti.
Todo comenzó por un punto, todo siempre comienza por un punto. El punto se volvió mano, la mano brazo, el brazo cuerpo voluble. Y otro cuerpo, y otro más, y así hasta siete. Frases inconexas y flores como cuchillos los atravesaron.
Chicles de melón.
Pianos sobre el mar.
"Yo lo quiero". Y yo te lo di.
Desperté del coma profundo progresivamente, tu voz apenas chasqueaba las alas exhalando una pregunta simple. Mi oído la transformó en eco primero, después en aire, en fluido finalmente. Reverberaban aún los beats en mis pulmones cuando respondí: "estoy escuchando".
Cada minuto vivido regresa a mi memoria cada segundo que sueño.
Reviso cada palabra, la posición exacta de cada uno de tus dedos, el abanico de tierras que adoptó tu iris y el volumen de tu voz modelando intenciones. Construyo y reconstruyo la historia.
Cada partícula me arrastra hasta ti mientras continúo esperando que samplees mis vectores.
No debo ni respirarte. Eso menos que nada.
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IMPOSIBLE
Imposible no mirarte, incluso cuando no estás.
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LOS BETABLOQUEANTES Y EL HIERATISMO
Los betabloqueantes actúan de manera eficaz sobre las alteraciones rítmicas del corazón manteniéndolo en constante latir. Los betabloqueantes protegen el alma frente al fortuito roce de mi mano y la tuya...
... casi siempre. Porque hay días en que ni ellos pueden detener la pulsión adolescente generada por el no-espacio.
El no-aire. El no-vacío.
Beat a beat compongo mentalmente la vida, a modo de "flash foward". Artistas que desaparecen, intérpretes que enmudecen, fluido verde, moqueta roja, luz azul. Tú y yo.
Sé que buscarme en tus ojos provoca el conflicto, anulando toda capacidad de control. Y aunque lo sepa no puedo evitarlo. Y aunque el dolor duela cuento los minutos hasta volver a verte. El aire de tu boca se aferra a mi estómago horas enteras, colándose hasta en los sueños: el lunes sin ir más lejos pasé la noche contigo, recorriendo tu cuerpo y estudiando cada recoveco de tu piel. Al abrir los ojos a las siete en punto aún sentía tu lengua en mis dientes. Me decías "Te quiero", y yo contestaba "No te creo".
Los betabloqueantes prosiguen con sus funciones construyendo contranatura un corazón de atleta en este cuerpo enfermo. Los betabloqueantes cumplen su cometido dibujando una línea recta en mis labios con escuadra y cartabón. En el prospecto nadie reparó en este efecto secundario: el rostro hierático, la mirada vacía.
Qué triste recurrir al latir de los sueños para sentirme viva.
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POLUCIÓN
La eternidad y el vacío, la infinitud de la nada. El espacio que nos separa es cada día más denso y asfixiante, el aire entre tú y yo era apenas perceptible, hoy está poluto y viscoso. No imaginas cuantas veces trazo mentalmente la trayectoria del vuelo entre tu casa y la mía, rememorando el viaje que nunca más haré. No imaginas lo real que se oye tu sonrisa desde este lado del círculo, no puedes saber cuán palpable es tu mano en mi espalda.
Holografía, holofonía.
El recuerdo de tu voz mantiene mi pulso vivo, insufla, eléctricos y artificiales, algunos pocos latidos apenas suficientes para sacarme de la cama.
No puedo seguir así, esperando que hagas una locura, las manos invisiblemente atadas, inmóviles de silencio.
La boca cosida con hilos de cobardía y deslealtad.
Los ojos nublados de falsa identidad y rutina sistemática.
Cuánto más estaré queriéndote… cuánto…
